Llegó el momento definitivo, el que todo el mirandesismo lleva esperando durante once meses, la última eliminatoria de 'play off', la que debe decidir si esta vez es el Mirandés el que asciende a una Segunda División B que se presenta más atractiva que nunca. Por haberlo intentado estos últimos años y por haberlo merecido se tenía que haber conseguido; además, en esta ocasión, el equipo transmite una imagen sensacional, precisamente en el momento más importante de la temporada y, por si fuera poco, el destino habitualmente siempre da una nueva oportunidad y esta ha llegado.
Es la cuarta en un 'play off' consecutivo, pero la segunda que el duelo que pone el colofón a la temporada comienza en la provincia de Cádiz. El año pasado ya se sabe cómo acabó todo, ahora es el momento de restablecer las tablas en los emparejamientos entre gaditanos y mirandesistas.
Pero hay inconvenientes que salvar; el primero los 35 grados que anuncia la Agencia Estatatal de Meteorología para primera hora de la tarde en Jerez; y ya se sabe que el encuentro dará comienzo en La Juventud a las 17.30. «Es inhumano el calor que hace», confesaba ayer Julio Bañuelos instantes después de concluir la última sesión preparatoria que los jugadores llevaron a cabo a la misma hora del partido en el hotel de concentración, instalaciones que disponen de campo de fútbol.
Está claro que aquí cada uno juega sus bazas y la entidad andaluza ha fijado esta cita a una hora pensando quizás que el calor puede hacer más mella a los futbolistas que defienden la zamarra del Mirandés. «Ellos han utilizado todas las artimañas posibles porque en el entrenamiento de esta tarde (por ayer) hemos visto que es muy difícil mantener un ritmo constante, ya que rondábamos los cuarenta grados, pero bueno es lo que hay», subraya con resignación.
Dicho esto asume que no hay excusa que valga y que la intención no es otra que «combatir esta estrategia que han utilizado ellos, es la última eliminatoria y debemos pasar; estoy convencido de que vamos a dar todo».
Los futbolistas no han pisado aún el césped de La Juventud, pero el técnico sí que tuvo oportunidad ayer de acercarse a este recinto. No le desagradó, aunque sí que pudo comprobar que esta, y probablemente así permanezca, «un poco más seco que el nuestro; también es algo más pequeño que anduva, pero tampoco nos podemos quejar, hay que jugar y ya está».
Tato, recuperado
El entrenamiento celebrado ayer en Jerez sirvió para comprobar que Tato «evoluciona bien, se ha recuperado y esperamos contar con él, mientras que Iván Agustín tampoco creemos que tenga problemas para ser de la partida a pesar de haber tenido unas décimas de fiebre». Fueron las noticias positivas de la jornada previa, ya en la provincia de Cádiz, donde futbolistas y cuerpo técnico velan armas de cara a la cita vespertina que acogerá el campo jerezano.
«Hemos llegado aquí, a la última ronda, un año más; en los anteriores no hemos tenido suerte, vamos a ver si por fin en este podemos lograr lo que todos esperamos; vamos a luchar hasta el final para lograrlo», aseguró el preparador de Miranda.
Permanecen desde el jueves en Jerez, pero están al corriente de las informaciones que se generan en la ciudad del Ebro. Y cómo no, la que tiene que ver con esos 250 incondicionales que han desafiado la distancia entre ambas poblaciones y arroparán al equipo esta tarde después de cruzar toda la península. «La verdad es que se acaban los adjetivos sobre esta gente; se merecen todo y vamos a ver si les damos una alegría; además sabemos que se va a dar por televisión, así que tenemos claro que no vamos a estar solos en ningún momento del partido».
Este periódico le transmitió que también se instalará una pantalla gigante en la Fábrica de Tornillos, a lo que respondió que «nos parece fenomenal; necesitamos el apoyo de todos».