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«La de vasos que he cogido en el K»

ÁLAVA

«La de vasos que he cogido en el K»

Fernando Álvarez, propietario del bar Rosi desde hace trece años, muestra su carácter emprendedor con otros dos locales en Zabalgana y Salburua

08.11.09 -
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Fernando Álvarez se hizo camarero según los ritos de la vieja usanza. En aquellos tiempos, pongamos comienzos de los ochenta, uno frecuentaba determinados bares, conquistaba su porción en el terreno de la camaradería y, de pronto, se encontraba al otro lado de la barra. «La de vasos que he cogido yo con un cubo en el K», recuerda el actual propietario del Rosi, un emblema de la hostelería vitoriana en el cantón de las escaleras mecánicas, esquina Herrería. En el 'número K', situado en la 'Zapa', Fernando trabajó para Javi Saldaña, establecido hace años en Denia como dueño de una sidrería.
-¿Por qué la hostelería?
-Sin más. Dejé de estudiar porque no nos llevábamos bien los libros y yo. Y me encontré en la típica historia de los camareros de antes. Ibas tanto a un sitio que terminabas trabajando ahí. Ahora diles a los chavales que tienen que trabajar el fin de semana.
Fernando terminó el Bachillerato con escalas en Marianistas y el instituto. Y de la noche a la mañana se vio involucrado en la vorágine de aquel Casco Viejo donde funcionaba el poteo. «Aquello era terrible. Trabajamos mucho, hasta entre semana. Y ahora, ya ves». De recoger vasos en un cubo pasó a encargado del K y después, junto a su hermano Héctor y un compañero de estudios, se hicieron con el local hasta su demolición.
Entre tanto, Héctor y él adquirieron el Rosi, templo en sus días del goteo incesante de vinos y cazuelitas. «Sí, es cierto que es un lugar emblemático para nuestra generación y las anteriores. Dicen que tiene la licencia de bar más antigua de Vitoria».
Rodeado de mujeres
Fernando, rodeado de mujeres por todas partes en versión isla -casado y padre de tres niñas-, se levanta cada día a las cuatro y media de la madrugada, cuando el tipo encargado de poner las calles aún duerme el sueño de los justos. A las cinco abre el bar de Zabalgana, el Avalon, que sostiene en régimen de alquiler. Dos horas más tarde ya deambula por el Rosi, donde prepara los pinchos e idea el menú diario. «Mira que está raro todo. Hay días que das bastantes comidas y otros...». Así hasta las cinco de la tarde. «La gente no ve estas cosas, sólo el coche que tienes».
Para colmo, condujo durante unos años otro bar en Miranda y, fiel a su carácter emprendedor, figura como socio junto a otros dos hosteleros del Kurria, en Salburua. Fernando ha entendido las nuevas alas de murciélago que le han brotado a Vitoria como El Dorado de las oportunidades futuras. «Son zonas todavía despobladas, pero también apuestas de futuro. A medio plazo va a haber en esos dos barrios un volumen muy alto de gente».
-Entre la crisis económica y el cambio de las costumbres, ¿da todo esto para vivir bien?
-Trabajando mucho y luchando. Pero se nota bastante la caída del Casco Viejo y los nuevos hábitos de los jóvenes. La hostelería de noche se va a tener que amoldar al ritmo de esta gente.
Su hermano Héctor le acompañó en aventuras iniciadas detrás de la barra. Ya hace tres años que no. «Acabó muy quemado. A mí también me han llegado las llamas y he pasado por momentos en los que he estado harto. Pero sigo en la lucha. Qué remedio, si no sé hacer otra cosa».
Fernando reconoce que las anécdotas vividas hace más de veinte años en el K le darían para escribir un libro jugoso. Ahora, responsable padre de tres criaturas, valora mucho más otras cosas. «Por ejemplo, a mí las fiestas de Vitoria por el día me parecían una chorrada. Pero ya hace años que no las vivo de noche y es que el cuerpo no me lo pide».
-¿Cree en la revitalización del Centro Histórico?
-No sé yo si la apuesta que están haciendo o las intenciones... Mira, un detalle. Las escaleras mecánicas que tengo al lado costaron seis millones de euros y están sucias. No limpian ni los cristales y todo eso incita al vandalismo. Yo creo que hemos perdido mucho con la contrata de FCC.


a.resa@diario-elcorreo.com
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Listado de Comentarios
6 opiniones
08/Nov/2009 | 17:52:02

yo


la de horas que me he pasado yo en el k... y la de noches tb!!! que recuerdos, dios mio.

08/Nov/2009 | 17:36:46

FREDY MARTENS


Me gustar?comentar que el se?Fernando Al´varez es la persona que actualmente lleva el bar Rosi pero no es el propietario.

08/Nov/2009 | 16:15:33

age


Un saludo a Fernando tengo 47 takos y los de mi edad ya sabemos de potear por cuchi.. es una pena entonces si que habia ambiente un saludo a todos vitorianos que hemos dejado un poco de nuestra vida y juventud en esos bares.

08/Nov/2009 | 11:42:17

numero k


las menipoeas ke me cojia yo en el numero k , ke recuerdos del viejo numero k , ke estaba insonorizado a base de manos de pintura , cuando las ca?costabam 100 pesetas y todos y todas metidos con calzador en ese y otros bares de la zapa , buenos recuerod de juventud , ahora ya con 36 y con 2 pekes , pues yo tambien he cambiado , pero ke me kiten lo bailao , un saludo fugura

08/Nov/2009 | 09:49:34

....


Y yo que pensaba que el bar de Salburua se llamaba URRIA ...

«La de vasos que he cogido en el K»
«La hostelería de noche se va a tener que amoldar al ritmo de la gente». / J. ANDRADE
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