Como en una montaña rusa. Así debieron de sentirse los jugadores del Lemona y del Sestao -próximo rival del Alavés- en el derbi que jugaron ayer en Arlonagusia. La victoria estuvo en manos de los dos equipos por momentos en el duelo con más goles que recordaban muchos aficionados en el campo cementero. Finalmente, el necesario triunfo fue para los hombres de Aitor Larrazabal, que a pesar de los cinco tantos, tuvieron que sufrir hasta verse ganadores.
El intenso partido había comenzado con un juego tranquilo y controlado por los locales, que aseguraron posiciones en el campo y se abrían bien hacia las bandas. El trabajo de los rojinegros fue recompensado por el primer gol de la tarde, a cargo de Rebollo. Una entrada del capitán cementero por la derecha y un fallo de la defensa verdinegra ofrecieron al delantero local la apertura del marcador. Minutos más tarde, el ataque del Lemona volvió a encontrar agujeros en la defensa visitante, esta vez en la banda izquierda, y Lambarri colocó el gol de la tarde. Con esta ventaja, los de Larrazabal se marcharon con toda tranquilidad al descanso.
Alternativas
Sin embargo, el partido no había hecho más que empezar. A su regreso de los vestuarios el Sestao, por obra de Ibai, devolvió el golpe. El gol cogió por sorpresa al Lemona, que se descompuso sobre el embarrado césped de Arlonagusía.
El empate no tardó en llegar. De nuevo Ibai entró en juego, con un pase al segundo palo que pateó Eder con su puntería. Rotos, los cementeros vieron cómo Gurrutxaga se iba al banquillo con su segunda amarilla, y apenas segundos más tarde, llegaba el tercer tanto del Sestao, gracias al certero cabezazo de Etxabe.
Después, en un ataque de Rebollo, el árbitro expulsó al sestaoarra Garmendia por derribarle en el área. El penalti, que significó el segundo gol de Rebollo y la expulsión del entrenador del Sestao por protestar, volvía a poner el partido de cara para los locales. La fortuna fue la causante del cuarto gol de Munain. Los de Alfonso del Barriotuvieron que encajar la puntilla. Un golazo de Rebollo, que sumaba su 'hat-trick' en un saque de falta.