A pesar de que es uno de los días del año que los niños tienen señalado para disfrutarlo al máximo y aprender a la vez, la lluvia, el frío y el fuerte viento arruinó una jornada que prometía ser realmente entretenida. La Feria de la Ciencia tuvo que suspender su actividad una hora y quince minutos después de haber dado comienzo por culpa de un tiempo que ayer fue realmente desapacible.
El Centro Tecnológico de Miranda, organizador de este evento, no dudó un instante en retirar todas las atracciones de inmediato para evitar que algún niño pudiera tener un accidente en los hinchables o en cualquier otra actividad de las que se dieron cita fugazmente ayer en la zona peatonal de la calle La Estación.
Algunos pequeños se tomaron de muy mala gana el hecho de que los monitores que controlaban toda la feria les hicieran bajar de los hinchables. Y es que con lo bien que se lo estaban pasando no entendían que por un poco de lluvia tuvieran que irse. El disgusto de algunos era tal que se pusieron a llorar.
«Sabemos que hay niños que lo han pasado mal porque hemos tenido que quitar los hinchables, pero esta feria está pensada para que la gente disfrute con ella y no para correr riesgos. En el momento en el que se ha visto que podía haber problemas hemos decidido retirar todo», explicaba el director del CTME, Juan José García.
No obstante, desde la organización no se barajó la posibilidad de realizar un cambio de fechas para la próxima edición en busca de mejor tiempo. «El presupuesto era para hoy y no hay más. Sabíamos que este mes podía darnos este tipo de problemas, pero la feria de la ciencia es este mes y no queda más opciones», argumentaba.
Lo que tampoco se tuvo en cuenta en la jornada de ayer fue trasladar la feria a otro recinto cubierto de la ciudad a pesar de que sólo funcionó de 12.00 a 13.15 horas. Al parecer, la opción no habría funcionado para un buen número de atracciones y la mayoría de recintos se encontraban ocupados con actividades deportivas.
«En realidad no hay tantos sitios en Miranda donde pudiéramos haber llevado la feria porque queremos hacerla en sábado y había actividades como baloncesto y futbito. El Multifuncional está demasiado alejado y salvo los hinchables, la mayoría de las actividades no podrían realizarse en un recinto cerrado porque la lanzadera, por ejemplo, necesita al menos 12 metros de altura», señalaba García.
A pesar de todo, desde el Centro Tecnológico se subrayaba que lo importante para la organización era consolidar esta feria. «La participación el año pasado fue espectacular y, durante el poco tiempo que hemos podido estar en esta ocasión también se ha acercado mucha gente. Nos quedamos con eso», admitía.
A disfrutar
Con la única ausencia significativa respecto a la anterior edición del túnel de viento por una avería, la Feria de la Ciencia abrió ayer sus puertas con decenas de atracciones para los niños. De esta forma, algunos se atrevieron con la lanzadera que, a pesar de todas las medidas de seguridad, no dejaba de impactar.
Otra de las atracciones más espectaculares, el roller-ball, fue la primera en suspenderse dado que el fuerte viento provocó un gran susto que la organización decidió atajar sin contemplaciones. De esta forma, lo que más pequeños congregó fue sin duda alguna los hinchables, los karts y el spiderzone, donde a pesar del frío había ya colas para esperar el turno.
Otras actividades que también contaron con una alta participación fueron el taller de astronomía y el planetario. El primero de ellos, que fue el único que aguantó las inclemencias del tiempo al realizarse dentro de un autobús, consiguió que varios grupos de veinte niños aprendieran no sólo conocimientos básicos de astronomía sino también a realizar experimentos como un volcán en plena erupción.
El planetario, que sólo pudo realizar una sesión de media hora antes de que se fuera la luz, proyectó en el interior de un gran globo a oscuras los planetas, los asteroides y las constelaciones. También el monitor explicó varias leyendas griegas sobre la Osa Mayor, La Osa Menor y Orión y dio consejos para ver las estrellas.