Fue como si las agujas del reloj retrocedieran seis horas. Los mismos rostros de angustia, las mismas reivindicaciones y con el mismo tono, el mismo ambiente cargado de emotividad... incluso la misma lluvia. Todo igual pero seis horas más tarde y a setecientos kilómetros. Miles de personas se manifestaron ayer por la tarde en Vigo para pedir la liberación de los marineros del 'Alakrana', en una marcha que se prolongó por espacio de una hora entre las plazas de España y de América.
Familiares de los secuestrados encabezaban la manifestación con una pancarta en la que se leía 'Liberdade para os mariñeiros xa', a la que acompañaban otros carteles con mensajes como 'Chacón Solución ya', 'Nuestros marineros en casa ya' o 'Garzón a Somalia'.
Entre los asistentes se encontraban Silvia Albés, mujer del marinero Pablo Costas; Cristina Blach, hija del patrón del barco; o Paulino Veiga, cocinero de relevo del buque, quien confió en que las demostraciones ciudadanas de ayer «contribuyan» a que «el Gobierno agilice las cosas». Cristina Blach leyó al término de la marcha un manifiesto en el que pidió a los partidos políticos que «no utilicen» el secuestro del 'Alakrana' para «lanzar reproches» y les solicitó «la misma unidad» que «mueve» a las familias de las «36 personas que están sufriendo». En declaraciones posteriores, reclamó a los jueces «que busquen un resquicio dentro de la legalidad para poder devolver a los dos somalíes retenidos en España», abundando así en una reivindicación ya recogida en el manifiesto.
«Altura de miras»
Horas antes había tenido lugar la primera reunión del gabinete gallego de crisis, presidida por el jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo; y con presencia de los alcaldes de los ocho municipios de la región donde viven los tripulantes secuestrados y de los consejeros de Presidencia y Pesca, que después participarían también en la manifestación. Al término del encuentro, Feijóo expuso el acuerdo «unánime» alcanzado para pedir al Gobierno «que tenga abiertas todas las posibilidades para buscar y obtener la vuelta a casa de los pescadores».
El presidente gallego subrayó también que ahora es «el momento de la unidad y de la altura de miras». Ya llegará la hora, advirtió, de «discutir y contrastar la actuación en este mes largo que llevan los marineros secuestrados».