Carlos Sainz, traicionado
por la máquina
Nunca un campeón tuvo tan
mala suerte como Carlos Sainz en el Mundial de Rallies de 1998.
A falta de 500 metros para la meta del Rally de Gran Bretaña,
el motor de su Toyota se rompió y con él las opciones
de coronarse como campeón. El madrileño tan sólo
tenía que aguantar su cuarto puesto para conseguir la
victoria final.
No hubo consuelo alguno para Carlos Sainz ni Luis Moya. Tommy
Makinen se hacía con el título pese a ser eliminado
en la primera etapa inglesa.
Parecida suerte tuvieron los pilotos españoles en el
Mundial de Motociclismo de 500 c.c. Crivillé no pudo desbancar
a Doohan un año más. Carlos Checa se llevo la peor
parte, ya que una caída en el Gran Premio de Inglaterra
hizo peligrar su vida. Los títulos de 250 c.c. y 125 c.c.,
fueron para Valentino Rossi y Kazuto Sakato, respectivamente.
En Fórmula 1, Mika Hakkinen consiguió su primer
entorchado mundial, superando a su gran rival Michael Schumacher.
