El Ayuntamiento de Bilbao comenzará mañana a instalar las primeras unidades de los 39 nuevos relojes-termómetros que sustituirán a los modelos que se ubican actualmente en las principales vías urbanas de la capital vizcaína. Estos nuevos modelos combinan una estética moderna y vanguardista con la tecnología más avanzada, según ha informado el Consistorio bilbaíno.
Los primeros en renovarse serán los ubicados junto al Ayuntamiento de Bilbao y en la plaza San Nicolás del Casco Viejo. El Ayuntamiento prevé que en un plazo máximo de tres semanas, aproximadamente, hayan sido instaladas todas las nuevas unidades.
Las nuevas unidades, que presentan alternativamente la hora y la temperatura, han sido diseñadas por el arquitecto australiano Philip Cox, autor, entre otros, del estadio olímpico que se inauguró con motivo de los Juegos Olímpicos de 2000 en Sydney.
Los nuevos elementos incorporan un reloj interno, cuya base de tiempos está constituida por un oscilador realizado con un cuarzo de alta precisión y estabilidad. El reloj interno se sincroniza por radio con la Red Mundial de Observatorios Astronómicos, lo que permite una garantía de precisión inigualable.
Memoria de 72 horas
Cada unidad dispone igualmente de un sensor de temperatura, alojado en el interior de un radiador de gran inercia térmica que se instala en el exterior del equipo, protegido de la acción directa de los rayos del sol. Para evitar posibles fluctuaciones de la temperatura debido a agentes no naturales, se ha previsto la memorización de la información de la temperatura, ignorando cualquier cambio que se produzca en un tiempo inferior al programado.
Los elementos incorporan una memoria interna de 72 horas ante la eventualidad de que se produzcan cortes en la alimentación y cuentan con protección frente a agentes externos como el calor húmedo, el polvo, los hongos o los insectos.