El portavoz del colectivo de apoyo a los presos de ETA Askatasuna, Julen Larrinaga, ha manifestado hoy que la decisión de la Audiencia Nacional sobre el preso de ETA Iñaki de Juana pretende condenar a la sociedad vasca a vivir "en una situación de conflicto permanente". Asimismo, ha advertido de que la resolución del Tribunal Supremo sobre las organizaciones Jarrai, Haika y Segi "dinamita los caminos políticos necesarios para la resolución del conflicto".
Larrinaga ha comparecido hoy junto a los también miembros de Askatasuna Juan María Olano, Ohiana Agirre y Xabier Juaristi en una rueda de prensa en San Sebastián en la que ha destacado que con la decisión de mantener a De Juana en prisión no sólo pierde el preso etarra, sino también "la credibilidad democrática del Estado español" que "usa parámetros de represión ciega y de venganza en sus actuaciones".
Asimismo, ha opinado que la "grave" situación de Iñaki de Juana es responsabilidad del Gobierno. En este sentido, ha recordado que el ministro de Justicia, Luis Fernando López Aguilar, "dijo hace un año que abrirían nuevas imputaciones para impedir la excarcelación de los presos, y es lo que ha hecho". Por ello, ha exigido al Gobierno que "solucione" la situación de de Juana, para lo le ha instado a tomar decisiones con "determinación y convicción".
Sentencia contra Jarrai
En cuanto a la resolución del Tribunal Supremo sobre las organizaciones Haika, Segi y Jarrai, ha señalado que "suspende de facto los derechos civiles y políticos", lo que genera "una situación grave porque profundiza en el déficit democrático de Euskal Herria".
Además, ha advertido de que también "cierra los caminos del diálogo y la política a la hora de defender un proyecto de independencia" y "cercena los caminos políticos necesarios para la resolución del conflicto". "Y si no hay caminos políticos ¿Qué es lo que nos queda?", ha preguntado Larrinaga.
Por último, frente "a las voces interesadas en dar por muerto el proceso", ha insistido en que "hay un proceso en marcha en Euskal Herria" porque "existe una corriente social y política a favor de la palabra y de la libre decisión, que aboga por superar esta situación y que exige el diálogo político". "Y este proceso no lo para ni el Estado, ni el PP, ni el inmovilismo político de Imaz", ha concluido.