El Ayuntamiento de Barakaldo tomará el lunes una decisión sobre el escape químico registrado el miércoles en la empresa Bilbaína de Alquitranes y que causó molestias a algunos vecinos del barrio de Llano y a alumnos del colegio Munoa, que sufrieron mareos, dolores de cabeza y picor de ojos y de garganta.
La concejal de Medio Ambiente, Amaia Fernández, encabezó ayer una inspección municipal a la empresa, previa a la reunión que mantuvo esta mañana en el Consistorio con técnicos jurídicos y de medioambiente, "con el fin de analizar la información que obra en el expediente de la mencionada empresa y la obtenida en la visita de ayer".
Asimismo, el próximo lunes "a primera hora" se celebrará una reunión entre representantes de los departamentos de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Barakaldo y del Gobierno vasco, para establecer "las decisiones y medidas necesarias para resolver la situación".
Preocupación
Fernández dijo comprender "perfectamente" la preocupación de las familias del entorno, y especialmente de los alumnos del Colegio Munoa, por lo que aseguró que las decisiones que se adopten el lunes "estarán basadas en el cumplimiento de la ley, en la coordinación y colaboración entre las dos instituciones y en el derecho a la salud de las personas".
Afirmó que este derecho estará por encima de "intereses y situaciones personales que subyacen cuando de lo que se habla es del futuro y la viabilidad de una empresa que da empleo a más de un centenar de personas" y señaló que el Consistorio mantendrá este fin de semana un servicio de guardia para intervenir si se produjera un nuevo incidente.