La Ertzaintza y las policías municipales iniciarán mañana una nueva campaña de vigilancia y control para prevenir atropellos en calles y carreteras del País Vasco, que se desarrollará durante dos semanas, según ha informado hoy el Departamento de Interior del Gobierno vasco.
Al igual que en la campaña similar llevada a cabo el pasado año, los agentes policiales denunciarán a los conductores que, por ejemplo, no cedan el paso a los viandantes o a los peatones que crucen un semáforo en rojo o por lugares prohibidos. Esta campaña se enmarca en el Plan Estratégico de Seguridad Vial de País Vasco 2007-2010, entre cuyas prioridades está la reducción de atropellos y el respeto a los límites de velocidad.
La Mesa de Vigilancia y Control, en la que están representadas la Dirección de Tráfico, la Ertzaintza, las Policías Locales de las tres capitales y la Asociación de Municipios Vascos-Eudel, se propone continuar con las medidas abordadas en el plan anterior con el fin de prevenir este tipo de accidentes, tanto en vías urbanas como en las interurbanas, según explicó en una nota de prensa el departamento de Interior.
En la campaña contra los atropellos de 2006, la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco tramitó 533 denuncias a conductores y peatones que infringieron la normativa. Fueron multados 93 peatones y 440 conductores por realizar comportamientos con riesgo de atropellos como, por ejemplo, en el caso de los conductores, no ceder la prioridad al viandante en el paso de cebra, y en el caso de los peatones, cruzar con semáforo en rojo.
Para los conductores, la multa por ese tipo de infracciones puede llegar a ser de 300 euros y retirada de 4 puntos del carné, mientras que para los peatones la sanción puede ser de 90 euros.