Un avión de la compañía Spanair con 118 pasajeros y un bebé a bordo ha tenido que regresar esta mañana al aeropuerto de Loiu tras detectar el comandante una "anomalía técnica" en uno de los indicadores. El aparato tomó tierra sobre las 11.30 horas, sin mayores consecuencias, en medio de excepcionales medidas de seguridad.
Según ha informado la compañía aérea, el vuelo JK6900 despegó a las 10.10 horas de la mañana desde el aeropuerto de Loiu con destino a Málaga. Cuando apenas llevaba 20 minutos en el aire, se detectó una "anomalía técnica" en uno de los indicadores luminosos, por lo que el capitán de la aeronave ha pedido permiso para regresar al aeropuerto bilbaíno, por ser el más cercano.
El avión, en el que viajaban 118 personas y un bebé, ha aterrizado con normalidad en el aeropuerto de La Paloma y a los pasajeros se les ha ofrecido un servicio de comida en tierra mientras esperan al nuevo vuelo programado, previsto para las 14.45 horas. Spanair ha hecho venir a otro avión desde Madrid y a una nueva tripulación para poder llevar a los pasajeros a su destino final.