Según ha informado la delegación del Gobierno, a las 0.10 horas, un hombre "joven" llamó desde una cabina situada en Pamplona a SOS Navarra y dijo textualmente que "se había cortado la línea férrea entre Altsasu e Iruña en demanda de unas condiciones democráticas que permitan un proceso para la superación del conflicto y por unas instituciones realmente democráticas".
El ataque consistió en el corte de los contrapesos de la catenaria, que cayó sobre la vía. El punto exacto del ataque, a un kilómetro de Lakuntza, sentido Uharte Arakil, se detectó a la 1.55 horas. En la revisión de la vía participaron personal de Renfe y de la Guardia Civil. El tráfico ferroviario quedó restablecido a las 8.15 horas.
La delegación del Gobierno condenó este "execrable" ataque e indicó que la Guardia Civil prosigue con las investigaciones para averiguar el paradero, detener y poner a disposición de la Audiencia Nacional a los autores.
Este acto de sabotaje en la línea Pamplona-Alsasua, que no causó heridos, provocó que el tramo entre Uharte y Alsasua se quedara sin tensión en el tendido eléctrico, hasta que los operarios de Renfe pudieron restablecer el servicio sobre las seis de la mañana. Como consecuencia de estos hechos, Renfe tuvo que desviar de madrugada el tren que cubre el trayecto Irún-Barcelona. Así, en lugar de llegar a Castejón a través del tramo Pamplona-Alsasua, lo hizo a través de Logroño.
Ataque en Tudela
Además, unos desconocidos lanzaron cuatro botellas incendiarias, que no llegaron a explotar, contra las oficinas del INEM de Tudela, según ha informado la Delegación del Gobierno en Navarra.
El ataque se produjo a las 00.15 horas en las oficinas ubicadas en la calle Misericordia de la capital ribera, según dichas fuentes, que indicaron que los efectivos del Cuerpo Nacional de Policía que se encargan de la investigación han recopilado restos de cuatro botellas incendiarias que no explotaron, pero cuyo contenido, líquido inflamable, manchó la fachada y la puerta de acceso.
La Delegación del Gobierno expresó su "rotunda condena de este acto de violencia callejera", manifestó su solidaridad con los trabajadores del INEM y reiteró "la esterilidad de estos ataques que no van a lograr amedrentar a la sociedad".