Los hogares compuestos por personas jóvenes dedican un 47% del salario a adquirir una vivienda en propiedad, según los datos del Observatorio Joven de la vivienda en España.
Son los residentes en Vizcaya los que más esfuerzo económico realizan, un 49%, mientras que los hogares jóvenes de Guipúzcoa destinan el 48,4% de su sueldo a comprar un piso en propiedad, y en el caso de Álava este porcentaje se reduce al 38,7%.
Estos datos se corresponden para un hogar medio joven, pero para una persona joven y sola el esfuerzo es superior. Así, el coste de acceso a una vivienda para una persona joven representa el 75,2% del salario individual.
La "Encuesta de Coyuntura de Necesidades y Demanda de Vivienda" que realiza el Departamento de Vivienda se basa en una metodología diferente y aporta datos más optimistas. Según sus estimaciones, el esfuerzo al que hacen frente los jóvenes en Euskadi para acceder a una vivienda asciende al 33% de sus ingresos netos declarados.
El precio influye
No obstante, el precio de la vivienda influye en la decisión de los jóvenes de emanciparse del hogar familiar, pero no es el único, según el informe del Ararteko sobre la vivienda.
Así, pone de manifiesto que comunidades autónomas como Castilla y León y Galicia, donde los precios de la vivienda son más accesibles, cuentan sin embargo con tasas de emancipación bajas. En el caso del País Vasco el número de jóvenes de hasta 24 años que viven con sus padres ha empezado a descender en los últimos años.
Los analistas encuentran su explicación en factores socioeconómicos, como el incremento del nivel de renta de los últimos ejercicios o una tasa de desempleo juvenil inferior. También sostienen que puede deberse a que estos jóvenes proceden de familias con un número de hijos reducido y cuyos padres pueden ayudar con más facilidad a los hijos.
Por ejemplo, un 10,7% de las personas jóvenes encuestadas en 2005 dijo que pensaba recurrir a sus familiares para obtener alguna ayuda para la financiación de su vivienda, frente a un 16 por ciento en 2004.