
En sus pocas referencias hasta ahora sobre la presencia de las tropas británicas en Irak, Brown ha mantenido los planes ya anunciados por Blair de una sustancial reducción de soldados durante este año y ha recordado que la presencia en ese país se prolongará mientras lo exija la situación. «Cumpliremos con nuestros compromisos internacionales», aseguró Brown hace una semana en su discurso como nuevo líder laborista.
Ningún medio pedía ayer, entre la multitud de artículos dedicados al nuevo ataque terrorista contra Reino Unido, la inmediata retirada de tropas como medio para evitar el riesgo de que finalmente una fuerte bomba o una ola de ellas acabe provocando el alto número de muertes pretendido. «No debemos permitir que la amenaza del terror nos pare», ha advertido la nueva ministra del Interior, Jacqui Smith, que novata en materia de seguridad, con sólo responsabilidades menores hasta ahora en la Administración, se ha estrenado con situación de emergencia de estas características.
La amenaza terrorista ha sido programada para hacer temblar el pulso de Brown, con la pretensión además de 'celebrar' el segundo aniversario de los ataques del 7-J, en el que murieron 56 personas.
Cerrar filas
Pero la inclusión en el nuevo Gobierno de algunos ministros dis-conformes con la guerra de Irak, según apuntan los analistas, no modificará la política de Reino Unido respecto a Irak, donde una final retirada ya estaba contemplada. El titular del Foreing Office, David Miliband, ha sido un fiel aliado de Tony Blair y aunque personalmente, según la prensa, consideró un error la gestión de la invasión, por la que en su día votó a favor en el Parlamento, siempre cerró filas públicamente con el primer ministro.
En el momento del cambio de vara de mando, Brown se ha negado a establecer un calendario para la completa salida de Irak, y probablemente se mantendrá ahora aún más en esa posición para no parecer que se doblega ante los terroristas. Reino Unido no es ningún eslabón débil.
La debilidad en realidad le perjudicaría, cuando las encuestas le danla bienvenida. El conservador 'The Daily Telegraph' publicaba ayer un sondeo que daba a los laboristas el 38% de los votos, tres puntos por encima de los 'tories', que hasta ahora iban claramente en cabeza.







