Los fallecidos fueron el piloto y dos pasajeros cuya identidad aún no ha sido desvelada. Durante todo el fin de semana han sobrevolado el circuito constantemente once aparatos civiles en los que el público podía recibir un bautismo de vuelo por 50 euros, así como los habituales para la realización televisiva y control de la FIA. Ayer, pese a la tragedia de la víspera, se llevó a cabo la exhibición programada por el cuerpo de paracaidistas del ejército francés.





