La convocatoria -la tercera tras las huelgas llevadas a cabo en los centros comerciales de Max Center y Artea los pasados días 20 y 26 de junio- afecta a los sectores del comercio textil, comercio del mueble, comercio del metal y comercio en general, en los que más de 12.000 trabajadores están sin convenio desde 2004, según los convocantes. El llamamiento no afecta al comercio de alimentación y de piel y calzado ni al Corte Inglés, que cuenta con convenio propio.
En contra del análisis efectuado por los sindicatos, la patronal Cebek y la Confederación Empresarial de Vizcaya han considerado "un fracaso" las movilizaciones en Bilbao y han asegurado en una nota que sólo algunos comercios de la Gran Vía y del Casco Viejo de Bilbao "se han visto obligados a cerrar transitoriamente" sus establecimientos al paso de los piquetes, "desarrollando con posterioridad su actividad con normalidad". Ambas organizaciones empresariales han vuelto a acusar a los sindicatos de utilizar la coacción y la intimidación para cerrar establecimientos comerciales. También han reiterado que las convocatorias de huelga "son un ejemplo más de la estrategia de confrontación y de falta de voluntad para llegar a acuerdos" de los sindicatos.
Los convocantes, por su parte, han advertido de que "no pararán hasta conseguir un convenio digno", según ha dicho la responsable del sector de comercio de ELA, Marije Fernández, en una concentración de protesta ante la sede de Cebek en Bilbao , a la que bautizó con el nombre de "monumento a la avaricia" y cuyo acceso los huelguistas cubrieron de pegatinas reivindicativas, al igual que hicieron con los escaparates de la mayoría de establecimientos de la Gran Vía.
La sindicalista, que ha expresado la satisfacción de los convocantes por lograr que los comercios de la Gran Vía bilbaína, el Casco Viejo y el centro Zubiarte estén "prácticamente cerrados en su totalidad", ha advertido de que, si los empresarios continúan con su actitud "intransigente", continuarán las movilizaciones. También ha denunciado que algunos comercios de la cadena Zara han abierto sus puertas porque "han traído trabajadores de otras provincias", lo cual ya tiene "la denuncia pertinente -ha indicado-", y ha criticado que "estas cadenas multimillonarias hayan pasado una circular al Gobierno vasco diciendo que sus tiendas no estaban llamadas a esta huelga para tener a la Ertzaintza delante y no dejar entrar al piquete informativo".
La representante de ELA ha reclama a la patronal que "recapacite" y acepte el pago de atrasos salariales a partir de 2005, una reducción de jornada "importante" y un incremento de salario equivalente al IPC más un 1,35%.












