
Conscientes de que los padres pasan cada vez más tiempo delante de un ordenador y sus horarios de trabajo son incompatibles con las tutorías, el instituto Urritxe, que ha recibido al igual que el centro integral Repelega de Portugalete la Q de Plata a la Excelencia de la Fundación Vasca para el Fomento de la Calidad-Euskalit, permite a los progenitores revisar por Internet el expediente de notas de sus hijos, consultar su comportamiento con los profesores, citarse con los tutores, conocer lo que sucede en el centro e incluso reservar libros en la biblioteca e indagar en la bibliografía y temática de determinadas asignaturas.
El método es muy sencillo. A principios de curso, responsables del centro entregan a las familias un nombre de usuario y una contraseña con los que pueden acceder al sistema. Una vez dentro, se encuentra una bandeja -muy similar a cualquier página web- con la información privada de sus hijos. La aceptación entre los padres es buena. Mari Carmen Batiz, presidenta de la Asociación de Padres y Madres del centro zornotzarra, asegura que el 40% de los progenitores de Urritxe «ha utilizado el sistema». El programa permite gestionar todo tipo de comunicación e información escolar, al tiempo que garantiza la privacidad en el currículo de cada estudiante.
En el caso del centro público portugalujo Repelega, María Jesús Gómez Marañón, miembro de la Asociación de Padres y Madres, asegura que, pese a tener tiempo para ir «personalmente» a las tutorías, ha utilizado esta herramienta en alguna ocasión «por curiosidad. Tengo suerte y mi hijo, en cuarto curso de la ESO, es bastante responsable, no tengo problemas de faltas y me entrega las notas con puntualidad», dice.
Contacto virtual
Sin embargo, a sus oídos ha llegado la satisfacción de muchos padres que, «por falta de tiempo», se ven obligados a mantener un contacto virtual con los profesores. «Es una buena manera de tener un control que antes no teníamos» y necesaria para las familias «en las que trabajan los dos».
Para el director de Urritxe, que desarrolla este proyecto gracias a la financiación del programa 'Premia' del Departamento de Educación del Gobierno vasco, los pilares de esta iniciativa son la sencillez, seguridad y centralización de documentos e informes. «Es necesario tener un sistema fácil que permita a cada profesor introducir las faltas y comentarios para los padres al término de cada clase, además de un sistema centralizado y digitalizado de cuestiones académicas y dotarlo de seguridad. Y todo esto requiere mucho esfuerzo y presupuesto», apunta.
Otro de los centros innovadores es el instituto Julio Caro Baroja de Getxo, que el año pasado incluyó los resultados de las evaluaciones no parciales al advertir que cada vez un mayor número de padres usaba la 'web' para realizar un seguimiento de las faltas de sus hijos o buscar información sobre el calendario escolar. «Este servicio es muy útil para muchos padres separados que, aunque viven alejados de sus hijos, continúan siendo partícipes en su educación y les gusta mantenerse informados de su día a día en la escuela», afirma Victoria Mínguez, jefa de estudios del centro getxotarra.
La carrera virtual acaba de comenzar. El centro Ibaizabal de Bilbao enviará a los padres el nombre de usuario y contraseña el próximo mes y otros como Beurko, de Barakaldo, o Eskurtze, de la capital vizcaína, no lo descartan para un futuro.










