
El programa de este año, que cuenta con un presupuesto de 170.000 euros y fue presentado ayer en el Ayuntamiento, se compone de dos piezas temáticamente diferenciadas. La primera parte, que tendrá lugar entre mañana y pasado, ha sido bautizada con el nombre de 'La Gran Vía: Cuerpos con Arte' y se desarrollará en el tramo que discurre entre las plazas Circular y Moyua. Los paseantes podrán disfrutar con las sesiones de 'break dance', hipnosis, acrobacias y estatuas humanas, entre otros números, que rescatarán las figuras de Don Diego y María López de Haro, Juan Crisóstomo de Arriaga, el Txikitero, Mari Jaia y el payaso Tonetti. Personajes emblemáticos de la villa que regresarán del pasado para otear el futuro en el que se ha aposentado la capital vizcaína.
La segunda parte del festival se desarrollará los próximos días 10, 11 y 12 de julio en las plazas del Casco Viejo. Bajo el título 'Las siete calles del teatro', compañías provenientes de Francia, Bélgica, Reino Unido, Italia y Argentina, además de catalanas y vascas, presentarán al público un repertorio interpretativo impregnado en humor, parodia, música y danza. Según la organización, un total de 24 espectáculos callejeros conformarán la octava edición de 'Kalealdia 2007', un acontecimiento que, en palabras de Iñaki López de Aguileta, subdirector del Área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Bilbao, «será fiel a sus señas de identidad y apostará por la frescura y la calidad. La gente -agregó- disfrutará de una oferta veraniega y cultural».
En la edición anterior, el festival atrajo la atención de más de 50.000 personas. Este año, las expectativas son más ambiciosas. «Esperamos superar esta cifra», avanzó López de Aguileta, quien reveló que un total de 95 personas velarán por un normal transcurso de 'Kalealdia 2007'.
Baile, teatro y masajes
Quienes recorran a partir de mañana el tramo de la Gran Vía que va desde la plaza Circular hasta la de Federico Moyua -entre las 18 y las 21 horas-, se encontrarán con el espectáculo de la artista vasca Ane Miren titulado 'No me mires que me quiebro'. Esta contorsionista, que altera la lógica del cuerpo humano con posturas inverosímiles, ofrecerá un impactante número visual que se cimienta en los conocimientos de danza, equilibrio y contorsión.
Durante el paseo, también habrá sitio para los artistas de 'bodypainting' -maquillaje efectista de cuerpos desnudos-, las estatuas vivientes de bilbaínos ilustres, los equilibrismos de los acróbatas argentinos 'Insoportés', los números de hipnosis y magia a cargo de J. Louis y un 'taller' de ilusiones ópticas a través de los dibujos con tiza en el pavimento de la Gran Vía. A los que les va el ritmo sincopado de 'breakdance', los zaragozanos 'Circle of Trust-Adictos' coreografiarán la zona con movimientos típicos de un baile nacido en el barrio neoyorquino de Bronx en la década de los años setenta. Y después de tantas emociones, los paseantes podrán disfrutar de masajes al aire libre para combatir el estrés acumulado en sus quehaceres diarios.
Terminada la primera parte del festival, el Casco Viejo subirá el telón a partir del próximo 10 de julio para sumirse en los encantos del teatro callejero. Las plazas de Unamuno, Santiago, San Nicolás, Arriaga y la Plaza Nueva, entre otras, acogerán a más de una veintena de funciones que podrán contemplarse hasta el día 12 de este mes.
Frente a las obras de corte convencional, 'Las siete calles del teatro' cederán el protagonismo a la música, el humor y la danza para atrapar la atención de los viandantes. Al margen de un clásico como 'Romeo y Julieta', el público tendrá la oportunidad de seguir una serie de espectáculos hilvanados por payasos, bailarines, gimnastas y cabaretistas aéreos.










