
Los hosteleros rechazan que, desde la esfera política, se les intenten imputar «responsabilidades no concretas» relativas al suceso de Fania. En su opinión, la solución pasa por «actuar sobre los causantes» de los daños, independientemente de su procedencia. Los profesionales del sector recuerdan que un ciudadano ecuatoriano murió atropellado hace un par de años en las inmediaciones de la discoteca Privée a causa de una pelea y que, en aquella ocasión, también se optó por la clausura del local. «No ha servido de nada. Lo que pedimos es que los delitos y los delincuentes empiecen a ser perseguidos, juzgados y castigados».
«Acusaciones injustas»
Los profesionales del sector quieren que se les hable con claridad de las «corresponsabilidades» relativas a la inseguridad en los bares de copas. «Si lo hicieran se darían cuenta -en alusión a las autoridades municipales- de que el problema no se va a resolver si no se actúa contra los delincuentes». Los hosteleros creen que existe un alto índice de «impunidad» ante las conductas violentas. Asimismo, acusan a parte de los inmigrantes -«personas de otras culturas»- de ser los responsables de un «importante número de delitos y muertes». «Son los políticos los que no asumen sus responsabilidades», acotaron.
Las declaraciones de los hosteleros no sentaron nada bien en el Ayuntamiento de Bilbao. Eduardo Maiz, concejal de seguridad ciudadana, tachó de «injustas» las acusaciones de los empresarios. «En los locales en los que se cumplen las ordenanzas municipales no hay ningún problema. Además, son los propietarios los que deben garantizar la seguridad de sus clientes». Asimismo, apuntó que, «por ganar un poco más», muchos locales «infringen las normativas relativas al ruido y el aforo y bajan las persianas con gente dentro después de la hora del cierre obligatorio».










