El desguace exigirá primero la partición del vagón en varios fragmentos, con la ayuda de máquinas radiales, para facilitar su posterior desmantelamiento y traslado. Los trabajos se realizarán con la máxima seguridad. Así, se vallará el perímetro del monumento y se establecerá un dispositivo especial de vigilancia durante las 24 horas del día para evitar imprevistos. Todos los residuos se enviarán en un transporte homologado hasta un centro de reciclaje de Enekuri, donde podrían ser reutilizados.
Ituarte avanzó su intención de reurbanizar el entorno con una zona de juegos infantiles. «Estará lista antes de otoño», apuntó.










