
La de Bilbao es la única candidatura a la máxima autoridad foral y contará con el respaldo de los 23 junteros del PNV, sobre un total de 51. Ezker Batua, que con sus tres representantes -Aralar funcionará con su propio portavoz- le auparía a la mayoría absoluta, ha decidido votar en blanco. «Tenemos voluntad de consenso en temas concretos, pero queremos hacer nuestra política de oposición sin cortapisas», afirma el líder del grupo juntero, José Ferrera.
Las radicales discrepancias entre ambas formaciones en materia de infraestructuras, tratamiento de residuos y política fiscal han hecho imposible un acuerdo de gobierno, a diferencia de lo que ha ocurrido en el Ayuntamiento de Bilbao. Tras la reunión de la semana pasada, que ya anticipó el fracaso de las conversaciones, ha habido algunos contactos telefónicos antes de hacer oficial la renuncia al pacto. A lo que sí se ha comprometido EB es a no secundar iniciativas de otros partidos que puedan comprometer la estabilidad de la institución.
Lo más probable es que Bilbao salga elegido diputado general en la segunda ronda, ya que la primera votación sólo es válida si se consigue mayoría absoluta. Socialistas y populares van a hacer oposición y el apoyo de Eusko Alkartasuna, al tener un único juntero, quedaría en el plano simbólico. En cuanto a ANV, que también estará en el Grupo Mixto con un solo representante, su presencia es otra novedad después de una legislatura sin la izquierda abertzale.
La sesión en la Casa de Juntas de Gernika comenzará a las 9.30 horas con el discurso en el que José Luis Bilbao expondrá las prioridades de su programa de gobierno. Por la tarde, tras jurar el cargo, presentará a los miembros de su gabinete y pondrá fin a semanas de quinielas. Ayer mismo el equipo estaba «sin cerrar» del todo, según fuentes próximas a la Diputación.










