El hombre, identificado como A.I.A. y que padecía «una patología neurológica previa», según las mismas fuentes, ingresó en Urgencias el lunes tras sufrir un traumatismo. Al parecer, el enfermo se desvaneció por «un mareo» y cayó al suelo. El incidente se produjo «en su entorno», ubicado en el medio rural. A causa de la caída, el hombre registraba un posible traumatismo craneal y fue trasladado a Neurocirugía, en el primer piso, para ser sometido «a las pruebas necesarias» para poder elaborar un diagnóstico. Durante ese tiempo, el interno permanecía «estable», indicaron fuentes médicas.
«Buscando toda la noche»
Alrededor de la una y media de la madrugada, las enfermeras que realizan una ronda por las habitaciones advirtieron de su ausencia al percatarse de que A.I.A. no se encontraba en su cama. Según algunos medios, el enfermo había salido a fumar un cigarro a una terraza, una práctica prohibida en el todo el complejo, aunque bastante habitual. Por causas que se desconocen, el hombre debió de colarse «por una trampilla situada en una escalera de servicio», según la información facilitada por el propio hospital, y desde ahí fue desplazándose por un «tejadillo». Mientras, las enfermeras y auxiliares iniciaron su búsqueda por las instalaciones. «Estuvieron buscando toda la noche», señaló un portavoz oficial.
Siete horas después, a las ocho menos cuarto de la mañana, personal de limpieza que acudió a preparar un denominado «quirófano de ojos», en Oftalmología, encontró el cuerpo sin vida de A.I.A. A falta de que concluya la investigación de la Policía autónoma, todos los indicios apuntan a que la techumbre se desplomó debido a su peso y el hombre se precipitó al suelo, en la planta inferior a la que estaba ingresado. En la caída se produjo un nuevo «traumatismo» que le provocó la muerte, indicaron fuentes oficiales.
Se da la triste circunstancia de que el compañero de habitación de A.I.A. también fue encontrado muerto en la cama por las enfermeras, pero en este caso falleció a causa de su dolencia.
Hace unos días se produjo un incidente similar en un hospital madrileño. Un paciente ingresado en una falsa UCI, donde estaba conectado a una máquina que controlaba sus constantes vitales, se arrancó las vías y huyó del box. El Defensor del Paciente ha puesto a disposición de la familia un abogado.
Según la presidenta de esta institución, Carmen Flores, la muerte de A.I.A. «podría catalogarse como un accidente. Pero se ha producido dentro de un recinto y es responsabilidad del hospital».










