
LAS CLAVES
El emblema 'Bonito de Bermeo' fue presentado ayer en la villa marinera, donde los arrantzales firmaron también un convenio de colaboración con el instituto tecnológico Azti y con el grupo Eroski. Gracias a esta iniciativa, los diez barcos de la flota local que participan en el plan podrán comercializar este producto «de calidad suprema» en 74 establecimientos vizcaínos de la cadena de hipermercados.
Los bonitos llegarán al punto de venta ya transformados en filetes. Esto también supone una novedad ya que, «hasta ahora, este pescado sólo se vendía en una única pieza o bien era troceado», explicó el director de Relaciones Institucionales de Eroski, Jesús Miguel Euba. Además, en el sello de nuevo cuño, los consumidores podrán tener información del origen del túnido, así como contemplar el emblema de la Cofradía bermeana de San Pedro.
Los promotores del proyecto ensalzaron ayer la «excelente calidad final del producto». Algo que, según explicaron, se conseguirá gracias a un largo proceso que arranca en el propio barco. Y es que, las diez naves implicadas mantienen el sistema de pesca de la cacea. Este viejo arte para faenar consiste en arrastrar un cebo de tal forma de que el pez se sienta tentado en su captura. Así se apresan los túnidos de uno en uno. Asimismo, se ha cambiado también el sistema de izado a bordo. «Ya no se sube el bonito usando el 'chiste' o garfio, ya que de esta forma se daña la pieza», explicó Rogelio Pozo, director de Azti. El centro tecnológico será el encargado de garantizar el control del producto mediante auditorías externas.
Las mejoras de las embarcaciones permiten sacrificar de «manera individual» a los ejemplares y evitar que queden vivos en la cubierta. Además, el enfriamiento también ha sido mejorado para ganar en frescura. «Se han instalado sistemas que consiguen hacer el pre-enfriado en el mismo momento de embarque, lo que favorece la frescura de los filetes», destacó Pozo. Para ello, emplearán agua de mar.
Por otro lado se han suprimido los aplastamientos que sufre el bonito en su colocación en las neveras. «Las capturas se pasarán a las bodegas de uno en uno», explicó el secretario de la Cofradía de Pescadores San Pedro de Bermeo, Aurelio Bilbao.
Huevas de verdel
Por el momento, en la experiencia participan 10 de los 55 barcos bermeanos que pescan bonito. «Esperamos que la gran mayoría se incorpore al sello el próximo año», apuntó Bilbao. La experiencia, que está tutelada por la consejería de Agricultura y Pesca del Gobierno vasco, ve la luz ahora, después de que el año pasado el proyecto piloto resultara «un éxito» en 10 puntos de venta.
Asimismo, desde la Cofradía de Pescadores anunciaron que están estudiando diversos proyectos innovadores con el verdel. «Estamos analizando si es posible comercializar las huevas de este pescado», adelantaron.










