
Adiós a la apisonadora
Hasta ahora, el material conseguido por estos medios se almacenaba para triturarlo después con una máquina apisonadora en el vertedero municipal. La novedosa campaña cambiará esos medios rudimentarios, porque todos los cedés se enviarán a la sociedad Cederika, encargada de recogerlos y tratarlos en la planta que Recicling Plast tiene en Ortuella, única de estas características en todo el territorio español.
Los discos, incluidos los DVD, terminarán «convertidos en unos 2.000 kilos de policarbonato de segundo uso», según explicó el gerente de la empresa Sarbide, Goyo Gardiel. El destino final del producto resultante servirá para la elaboración de artículos como carcasas de teléfonos, ordenadores o piezas de automóviles.
Otro de los beneficios que supone el reciclaje de este material, derivado del petróleo, es de carácter medioambiental. «Es un producto que puede tardar hasta 4.000 años en desintegrarse, si bien no está catalogado como un residuo tóxico ni peligroso», apuntó Gardiel.
La iniciativa de reciclar los discos la pusieron en marcha hace un par de años la empresa Sarbide junto a Garbiker y Recicling Plast, con el apoyo de la Diputación foral de Vizcaya.










