Aurrekoetxea tuvo incluso que ser hospitalizado, aunque poco después fue dado de alta por la mejoraría en sus parámetros de azúcar. «Su intención era regresar a la huelga de hambre, pero su madre se ha opuesto y no ha tenido más remedio que ceder a las presiones familiares», indicaron. El agricultor mantiene reuniones con el Ayuntamiento para «ver si puede materializar el proyecto».
Por otra parte, la asociación de vecinos de Arrieta 'Lekerika bizirik' ha recogido 89 firmas de afectados para impedir la construcción de la explotación porcina. Los residentes acusan a Aurrekoetxea de querer construir una granja de 25 cerdos a cerca de 30 metros de algunas viviendas -él asegura que hay más distancia-.










