
Aunque la gran avalancha está prevista para hoy, cientos de moteros no pudieron esperar. Juan fue el primero en acudir a la cita. No quería perderse «ni un acto del programa» y pidió día libre en el trabajo. Venía desde Castellón con la única compañía de su preciada Dyna, que estrenó el listado de inscritos para el concurso de máquinas transformadas. «Este año ya llevo dos premios», recuerda. No en vano, todas las piezas de su moto presentan ya su toque personal.
Llantas, manillar, puños, suspensión... A excepción del motor y del depósito, «todo lo demás es de cosecha propia». Eso sí, previo pago de 9.000 euros. «No se trata de una afición, sino de una forma de vida», reivindica.
La presencia de los responsables del campeonato del mundo en la modalidad revela la importancia de la prueba sestaoarra. No en vano el ganador pasará automáticamente a la fase final.
Este año, además, también concursan los coches americanos customizados. Y los conciertos serán otro atractivo del encuentro, que servirá de excusa a los asistentes para cambiar de indumentaria.
Alforjas y camisetas
Una quincena de puestos ofrecerán a los visitantes toda clase de productos. La competencia es máxima. «Es la cita española que aglutina a más comerciantes», reconoce José Ramón Ruiz, especialista en alforjas de cuero.
Si bien las camisetas son el producto 'estrella', los clientes tienen a su disposición desde muñequeras hasta tatuajes postizos de tela. «Espero que me los quiten de las manos porque en otros lugares he arrasado con este producto», confiaba la catalana Olga, especializada en «perseguir» por las concentraciones a los amantes de la goma quemada. Falta de casa de junio a septiembre. «Durante esos meses vivo en la carretera».
Los viajes de Salvador Cortés, se prolongan todo el año. «Soy el único español que va a vender fuera», presume orgulloso. Siempre al volante de su furgoneta, ha recorrido gran parte de Europa. Recién llegado de Holanda, cambiará Sestao por su Cádiz natal para descansar unos días antes de poner rumbo a Portugal. Además de artículos moteros, también vende objetos de Fórmula I. Con ellos espera conquistar el próximo año «el Gran Premio de Shangai».










