
«Hacía falta abrir a todo el mundo algo tan sensible como la procesión », señaló ayer el alcalde, Ricardo Ituarte, quien recordó que hasta la fecha era un acto restringido a invitados y autoridades. «Hemos rascado de donde pudimos para acercar la Virgen a más gente», reconoció el primer edil al anunciar que entrarían en juego 40 plazas más de las previstas inicialmente.
El salón de plenos fue el escenario escogido para el sorteo, al que acudieron decenas de vecinos. Entre ellos estaba Jesús Mari Salazar, quien tiene asegurado su puesto junto a la Virgen, por ser uno de los voluntarios portadores de la talla. «Me parece muy bien que todo el mundo tenga las mismas opciones», afirmó.
Más difícil era asegurar la presencia de Paulino Valladolid en la procesión, quien esperaba que la fortuna le premiara con una invitación. Al final se llevó cuatro, dos a nombre de su esposa y otras dos al suyo. «Este año al ser el centenario tiene más solemnidad», afirmó, si bien antes del sorteo dudaba de su suerte. «Con la población que tiene Santurtzi este premio es como que si te tocase la lotería», aseguraba. Menos suerte tuvo Modesta González, que se quedó sin oír su nombre durante la rifa. «No he podido ir nunca, pero echaré de nuevo el próximo año», aseguró.









