
Las actividades comenzaron a las 10.30 horas de la mañana con el XXXII Campeonato Infantil de Parques de Tráfico. Esta cita se tuvo que suspender en el año 2005 tras el derribo del Parque Infantil de Lobete, pero en esta ocasión pudieron estrenar el que el Ayuntamiento ha construido en la calle Rodejón, muy cerca de la sede social del Centro de Chóferes.
En el campeonato estaban inscritos niños de 9 a 14 años hijos de mutualistas divididos en tres categorías, una de 9 y 10 años, otra de 11 y 12 años y una última de 13 y 14 años. Los ganadores del concurso se llevaron un trofeo a casa, aunque todos los participantes obtuvieron un obsequio de regalo.
Pero todos los pequeños y jóvenes que ayer participaron en el Campeonato Infantil tuvieron que comenzar a rodar mucho antes. Desde el 25 de junio, el Centro de Chóferes organizó los entrenamientos para que los inscritos pudiesen conocer las señales y practicar con los vehículos con los que realizarían la prueba final. La encargada de dirigir todos los entrenamientos fue la responsable del Parque Infantil de Tráfico de la capital riojana.
Tras dejar a los más pequeños disfrutar del automovilismo, los mayores tomaron las riendas con la concentración de vehículos en la calle Alfonso VI. Todos asistieron a la misa que se celebró en la sede del Centro de Chóferes, en la calle Portillejo. El oficio tuvo lugar al aire libre, en el patio interior de la sede, y concluyó con la bendición de todos los vehículos concentrados.
Después, la caravana inició el recorrido acompañando a San Cristóbal, «el ángel de la guarda de los conductores, que nos aconseja prudencia», aseguran.
Un día de fiesta. .





