La Diputación ha convocado un concurso de méritos entre sus funcionarios para cubrir 92 puestos que quedaron vacantes en el concurso de traslados del año pasado. «Es como una segunda vuelta», explica un portavoz de ELA. Los que no se adjudiquen en este proceso de promoción interna se incluirán en la próxima Oferta Pública de Empleo, salvo que alguna plaza se elimine del organigrama. Este concurso es «más sencillo» que el anterior, explica el director foral de Función Pública, Adolfo Alustiza. Los méritos se evalúan con criterios objetivos, entre ellos la antigüedad, «que supone una parte sustancial de los puntos». En los baremos también entran las titulaciones, los cursos de formación y perfeccionamiento y el euskera. Se espera que el proceso concluya «en septiembre u octubre».
Entre los puestos hay jefaturas de sección -como la del Archivo histórico- que en la plantilla foral están justo por debajo de los jefes de servicio. Abundan los administrativos, pero también hay técnicos, auxiliares, liquidadores de tributos, subalternos y una plaza de inspector de finanzas.