
El sindicato Erne llegó a convocar una concentración de protesta en la puerta de la comisaría el 30 de octubre del año pasado bajo el lema 'Dignidad Laboral' para reclamar al Departamento de Interior que habilitara un aparcamiento frente a la sede de Deusto. Otro de los aspectos que valoraban los agentes era la falta de seguridad que suponía estacionar el coche privado delante de la comisaría al aire libre y sin ningún tipo de control ni vigilancia. La ruptura de la tregua por parte de ETA anunciada el pasado 5 de junio y el hecho de que la Ertzaintza se haya convertido en uno de los principales objetivos de la banda, hacía aún más necesario un lugar reservado para aparcar.
Pues bien, ese espacio fue cedido por el Ayuntamiento bilbaíno al Departamento de Interior en el pleno celebrado en el pasado mes de marzo. Ahora, la consejería que dirige Javier Balza acaba de licitar la obra, que se iniciará en breve, con un presupuesto de casi cuatro millones y medio de euros, según aparece publicado en el Boletín Oficial del País Vasco del pasado 29 de junio. La noticia ha sido bien acogida por los ertzainas, aunque creen que llega «con retraso». El proyecto plantea construir un recinto cerrado con capacidad para 78 plazas y de uso exclusivo para ertzainas. Las obras se prolongarán durante once meses y está previsto que terminen a lo largo de 2008, según informa en su último número la revista interna 'Ertzaintza Gaur'. El plan define además la urbanización perimetral del solar y gana diez plazas de aparcamiento exterior.
Impacto visual
El impacto visual preocupaba a los impulsores de esta iniciativa. El aparcamiento se ubicará en un nudo de tráfico, uno de los accesos a la ciudad, por Enekuri, y por tanto, será lo primero que vean los conductores al entrar en Bilbao. Por este motivo prevé una importante zona verde, según indica el 'Ertzaintza Gaur'. «El proyecto prima la seguridad y su integración en una de las principales salidas de Bilbao», señala.
El interior del aparcamiento será de un único carril de circulación con plazas a ambos lados para ganar espacio al estacionar los turismos contra el muro.
Junto a la falta de aparcamiento, otra de las quejas de los agentes pasaba por el hacinamiento en los vestuarios. Ertzainas vinculados al sindicato Sipe llegaron a denunciarlo ante la Inspección de Trabajo. Las instalaciones, ubicadas en la planta baja del edificio, ocupan 135 metros cuadrados para los hombres y 100 metros para las mujeres.










