
Valencia, Andalucía, Madrid, Cataluña.... Los devotos del mundo de las dos ruedas provenían de todas las comunidades autónomas. También de numerosos países europeos, como Francia, Inglaterra o Bélgica. La mayoría decidió pernoctar en una zona habilitada para la acampada. «Aquí nos encontramos con nuestra segunda familia, la motera», proclamaba el vitoriano Iker mientras daba los últimos retoques a su Yamaha. Al igual que su pasión por la goma quemada, todos los aficionados compartían la misma indumentaria. Ataviados con botas, camiseta negra, gorra y chupas de cuero, desfilaban por el recinto del certamen dispuestos a presumir de sus 'joyas'.
La gama cromática de las motos, sin embargo, era muy amplia. Si bien el negro se reveló como el color estrella, también se podían encontrar vehículos de lo más llamativos. Desde amarillos hasta naranjas. «Mira ésa, con sólo verla de lejos impresiona», confesaba Irune a su novio. Y es que la exposición no acogía ninguna máquina al uso. Cada una tenía características personalizadas por su dueño. El donostiarra Floren González, por ejemplo, convirtió la silla de su oficina en el respaldo de su Honda Shadow. «No es necesario gastarse mucho dinero para tener una pieza única», defiende.
20 máquinas a concurso
Cámara fotográfica en mano, los visitantes acudieron al aparcamiento de Las Canteras con la intención de inmortalizar las mejores motos del panorama europeo. Y la cita no les defraudó. «Conducir esta Harley debe ser espectacular», comentaba atónito Aitor. El nivel subía aún varios grados cuando los espectadores se acercaban a contemplar las que estaban inscritas en el 'Show Bike'. La del fabricante catalán Dani, que superaba los tres metros de longitud, se erigió pronto en el foco de atención de los asistentes.
Pero habrá que esperar hasta hoy para conocer el nombre del ganador de este certamen. Más de una veintena de participantes se registraron ayer en el concurso, con la confianza de conquistar el primer premio y clasificarse de manera automática para el campeonato del mundo. «El jurado lo va a tener muy difícil porque la calidad es muy alta», apuntaron desde la organización del evento. Como en la concentración de coches americanos customizados, que tenía lugar por primera vez.
Fuera del recinto, también hubo un hueco para el espectáculo. En la Gran Vía, Andre Colombo, 'Animal', demostró sus habilidades con aparatosas piruetas. Tampoco faltaron los 'caballitos' ni las volteretas más atrevidas.
En ocasiones sentado sobre la moto y en otras de pie, consiguió deleitar al público durante poco más de media hora. Ya por la noche, los conciertos volvieron a ser el reclamo principal de los asistentes.










