Las promociones de Benedicto XVI han seguido la misma estela que la de su predecesor, Juan Pablo II. El primer ascenso fue el del alicantino Salvador Giménez Valls, nombrado auxiliar de Valencia el 11 de mayo de 2005. Le siguieron las del extremeño Manuel Sánchez, promovido a la sede de Mondoñedo-Ferrol; el canario Bernardo Álvarez (Tenerife); el madrileño Rafael Zornoza, nuevo auxiliar de Getafe: el riojano José María Yanguas, obispo de Cuenca; el donostiarra José Ignacio Munilla (Palencia); el madrileño Gregorio Martínez ( Zamora) y, el último -hace dos semanas-, el del extremeño Francisco Cerro, nuevo obispo de Coria-Cáceres.
Ciriaco Benavente fue trasladado a Albacete en octubre de 2006. En los meses anteriores, Casimiro López fue promovido de Zamora a El Burgo de Osma (Soria); Francisco Cases, de Albacete a Canarias; Rafael Palmero, de Palencia a Orihuela-Alicante; Juan Antonio Reig, de Segorbe-Castellón a Cartagena, y Ramón del Hoyo, de Cuenca a Jaén. Fueron aceptadas las renuncias de Ramón Echarren (Canarias),Victorio Olivert (Orihuela), Felipe Fernández (Tenerife) y José Gea (Mondoñedo) y Francisco Ciuraneta, el obispos que ha retenido en Lleida 113 obras reclamadas por Aragón.