El arquitecto e ingeniero valenciano reclama al Ayuntamiento de Bilbao y las sociedades Vizcaína de Edificaciones S.A. (VIDESA) y LARIAM 95 S.L., que se retire la citada pasarela al considerar que se vulnera su "derecho moral como autor". Asimismo, solicita que se le abonen 250.000 euros por no respetarse la integridad de su obra y, subsidiariamente, si no puede retirarse la pasarela, una indemnización de, al menos, tres millones de euros por daños morales. Calatrava demandó al Ayuntamiento de Bilbao por haber permitido la colocación de la nueva pasarela, y a Videsa y Lariam 95 S.L. por ser las promotoras de todo el complejo Isozaki Atea, y, por tanto, responsables de la pasarela.
En la audiencia preliminar de mañana, cuyo objetivo es preparar el juicio oral, se realizarán las alegaciones previas al juicio y se propondrán pruebas, que, en su caso, el juzgado podrá admitir o rechazar. En ella, se fijará igualmente la fecha en que tendrá lugar la celebración de la vista oral, salvo que las partes lleguen a un acuerdo en cualquier sentido.
Santiago Calatrava ha demandado que se respete la integridad de sus derechos morales como autor, ya que considera que la nueva conexión con el complejo de Izozaki los vunera, al no respetar el artículo 14.4 de la Ley de Propiedad Intelectual. En él se establece que el autor puede "exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella que suponga perjuicio a sus legítimos intereses o menoscabo a su reputación".
Obra de arte
En su demanda, Calatrava afirmaba que es arquitecto e ingeniero, "pero también artista", y que su reconocimiento y valía se aprecia con más de 20 galardones internacionales y sus 14 investiduras como Doctor Honoris Causa. En este sentido, destaca que el puente Zubi Zuri es una "auténtica" obra de arte, y que la Ley de Propiedad Intelectual ampara su pretensión de que sea respetada en su integridad. En este sentido, considera que, al unir una pasarela diferente a la que él concibió, no se respeta su obra y denuncia que se haya retirado la barandilla para permitir la conexión de ambas.
Además, afirma que la nueva obra "no responde a ninguna necesidad real de los ciudadanos de Bilbao", porque el Zubi-Zuri tiene "unos accesos perfectos y accesibles tanto por escalera como por rampa". Además, considera que se le hace un "enorme daño moral" porque "jamás en su carrera profesional se ha encontrado el arquitecto ante una falta de respeto semejante", ya que entiende que su obra ha sido "alterada y mutilada" con un "añadido", sin que haya sido consultado.
Por su parte, el Ayuntamiento de Bilbao, al recibir la demanda, argumentó que no podía ser objeto de protección por venir amparado por la Ley de Propiedad Intelectual. En el incidente que se resolvió previamente al juicio, el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao consideró que el puente Zubi-Zuri sí puede estar protegido por esa norma. En un auto dictado el pasado 26 de abril, el juzgado consideró que la protección que otorga la Ley se refiere a cualquier obra artística original, una consideración que, en su opinión, merece la pasarela.










