El estudio pretende combatir esta idea analizando más de 1.500 ofertas de empleo surgidas en lo que va de año y la evolución profesional de alrededor de 500 titulados. Apenas seis meses después de haberse licenciado, la mitad de los matemáticos ya tienen empleo estable, aunque la mayoría pasan por dos o tres puestos de trabajo antes de conseguirlo. Cinco años más tarde, el 98,2% tiene trabajo, el 72,8% de ellos con contrato fijo.
Este proceso de rápida incorporación al mercado laboral se debe a la gran demanda de profesionales. La docencia continúa siendo el ámbito que más licenciados acapara (38,3%). Le siguen el mundo de la banca y las finanzas (16,4%) y la administración pública (14,5%), pero no son los únicos: las empresas de informática, de telecomunicaciones, de telefonía, farmacéuticas, médicas, de consultoría o de servicios también necesitan a estos profesionales.
El informe sostiene que el salario medio de los matemáticos se sitúa entre los 30.000 y los 35.000 euros anuales. Un afortunado 14,5% recibe más de 50.000 euros, mientras que cerca del 20% de los licenciados cobran menos de 20.000. Las diferencias salariales se acentúan si se hace una comparación por sexos. En proporción, hay más mujeres que hombres con un sueldo menor al de la media. Sin embargo, a partir de los 30.000 euros la tendencia se invierte: sólo un 3,1% de las mujeres alcanzan los 50.000, frente al 11,4% de los hombres.






