No se dónde y cuándo he leído que se ha planteado una propuesta para conseguir que a los profesores se les trate de usted. Lo he leído con auténtica satisfacción, porque todas las personas de mi generación veíamos con asombro ese excesivo trato de camaradería y tuteo que existe hoy entre profesores y alumnos, y que a juzgar por las noticias que leo, oigo y veo, no están dando muy halagüeños resultados.
He sido estudiante muchos años y he tenido toda clase de profesores, unos buenos y otros menos buenos. He llegado a tener trato de amistad con alguno de ellos, pero siempre y por encima de todo, sin rebasar jamás la línea sagrada de la jerarquía. Se puede ser amigo del profesor tratándole siempre de usted y de don, y con esta barrera es difícil pasarse de la raya como ocurre ahora con bastante frecuencias. Por el bien de los profesores, de los alumnos y de la enseñanza en general, confío en que la moción del usted prospere.
La otra noticia que me ha dejado satisfecho es la medida adoptada en alguna de nuestras playas, para establecer sanciones a los bañistas que se lancen al agua con bandera roja. Me ha alegrado esta noticia, sobre todo, porque desde este modesto rincón periodístico, he pedido en más de una ocasión (sin que nadie me hiciera caso) que a los bañistas que se ponen en peligro con bandera roja y tienen que ser rescatados por los socorristas, se les ponga a salvo que es lo primero, pero que a continuación se les casque una buena multa por cabezones.
Estoy seguro que si esa sanción llega a hacerse realidad (y espero que se establezca en todas alas playas), el número de salvamentos con bandera roja desaparecerá para siempre La gente, en general y aunque parezca absurdo, tiene más apego al bolsillo que a la vida.










