Portugalete ya tenía una normativa propia basada en un modelo de Eudel, pero el Ayuntamiento la ha adaptado a los nuevos tiempos. Recurrió a la Asociación en Defensa de la Calidad de Vida (Adecavi), que les recomendó una directiva comunitaria cuyo objetivo es equiparar las ordenanzas de ruidos de toda Europa.
Su aplicación facilita el control de las emisiones. Además de inmovilizar el vehículo ante una irregularidad, la guardia urbana 'confiscará' al infractor el permiso o licencia de circulación hasta que garantice haber efectuado la reparación.
Por contra, el Ayuntamiento dará 10 días hábiles al conductor para reparar los fallos. Condonará la multa a quien haya sido parado por primera vez, siempre que justifique, en tiempo y forma, las mejoras realizadas. La Policía local aprovechará su entrada en vigor para iniciar una campaña de verano centrada en las motos.










