
Pues bien, ayer tocaba hablar de Rolex. Este es el regalo de despedida para los diputados forales, una «tradición» que se mantiene desde la etapa de José María Makua. Eusebio Melero, Ricardo Barainka y Julio Artetxe lo recibieron junto a algún que otro abrazo. El reloj, un modelo sobrio, en la línea 'Cellini', con correa de cuero negro, lleva una inscripción en la que constan los años que ha durado su mandato. Su precio ronda los 2.500 euros.
Junto al salón de recepciones había ambiente de despedida. «Todos los que estamos aquí somos temporeros», dijo el diputado general al reconocer públicamente el trabajo de los cesantes. Eusebio Melero es el único cargo del PNV que deja el gabinete y el único que ya conoce su destino: el centro de inteligencia para la automoción, que tendrá sedes en Boroa, Ermua y Iurreta. «Me gustan los retos», afirmó el ex diputado de Obras Públicas y Transportes, que sigue hablando como un pelotari. Tras las vacaciones, «me vestiré de blanco y saldré al frontón», dijo. «Últimamente juego los partidos a 50 tantos».
Barainka y Artetxe, los ex diputados de EA -de Promoción Económica y Empleo y Formación, respectivamente- comparten con Melero un sentimiento de «orgullo» por haber formado parte de la institución foral. Barainka, ingeniero industrial, ya tiene ofertas para volver a la empresa privada, a la que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional. «Mi actividad pública ha sido un 'lapsus' muy bonito y enriquecedor», resumió el que fue candidato a diputado general. Julio Artetxe también volverá a ejercer de abogado, aunque eso será «a partir del 1 de septiembre. Ahora quiero dedicar más tiempo a mi familia», explicó. En febrero será padre por segunda vez.










