
LOS DATOS
-Buenos días, días, ¿hasta qué punto se ha contagiado la sociedad del lenguaje de los guiñoles?
-Hay muchas frases y coletillas salidas del programa como el 'buenas noches, noches' de Hilario Pino o el 'a lo mejó' de Zaplana.
-¿Algún personaje se ha convertido en su propia imitación?
-El guiñol de José María Aznar ha madurado en esa línea. Es muy cauto a la hora de proyectar su personalidad pública a los medios, y eso nos ha permitido crear una cara oculta suya más desmedida.
-¿Qué opinan los parodiados de sus dobles de látex?
-A nadie le hace gracia que le caricaturicen, pero todo el mundo con guiñol está encantado de tenerlo. El muñeco es una imagen paralela, con vida propia y peripecias al margen de la persona real.
-Su Penélope Cruz diría que hace falta 'glamú' pero, ¿cómo debe ser un personaje para que le hagan un muñeco?
-Debe ser conocido y reconocido por todos, tener presencia mediática y una materia prima que le haga caricaturizable.
-¿Los guiñoles muestran su lado más canalla o el más humano?
-Nosotros estudiamos el personaje, sus características y las amplificamos. La parodia humaniza al parodiado.
-¿Alguien ha exigido que se incluyera su guiñol en el programa?
-Hay cargos públicos que nos han hecho llegar indirectamente el mensaje de que les encantaría tener uno. Estar en 'Los guiñoles' es estar en la primera división de la vida pública.
Cirugía plástica
-Políticos, actores, cantantes, deportistas... ¿Qué profesión se ríe más de sí misma?
-Todo el mundo se toma demasiado en serio. Si nos riéramos más de nosotros mismos, el mundo sería mucho más llevadero.
-Tienen guiñoles de presidentes del Gobierno, del Papa..., ¿no se atreven con la Familia Real?
-Hasta hace poco nadie se atrevía. Es difícil encontrar la frontera entre la institución y el papel personal del monarca, y el guiñol nunca entra en aspectos íntimos para hacer las caricaturas.
-¿Hay mucha autocensura en el programa?
-Sólo la que exige la propia labor del periodista, pues trabajamos con la realidad informativa que pide veracidad y respeto.
-¿En qué muñeco se cumple eso de 'calladito está más guapo'?
-En ninguno, pero en los personajes en varios. Nosotros necesitamos que hablen, estamos esperando su perla semanal.
-Hábleme del 'intríngulis' de sus creaciones, ¿se someten a retoques estéticos?
-Hay un trabajo especializado de construcción y mantenimiento. Al ser de látex se deterioran con el tiempo y hay que repararlos.
-¿Es muy largo el proceso de elaboración de cada muñeco?
-Desde su diseño hasta que se acaba pasan unos dos meses en los que trabajan seis u ocho personas.
-A lo largo de la historia del programa han desaparecido muchos personajes. ¿Cuál les ha producido más tristeza tener que retirar?
-Jesús Gil, el Papa Wojtyla, Yeltsin... pero los guardamos todos.
-¿Tienen algún nuevo guiñol en el horno?
-El del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo.
-¿Qué muñeco sería el compañero ideal en unas vacaciones?
-Me llevaría de vacaciones al guiñol de Blázquez, es muy simpático y tiene mucha marcha.
-Estoy interesada en llevarme uno de sus guiñoles a casa. ¿Cuánto dinero me costaría?
-Imposible, los muñecos no salen de su taller.







