
El cielo encapotado y la lluvia no pudieron con el ánimo de los 'peques'. Corrían de arriba abajo, gateaban, 'manteaban' una pelota y jugaban a la tortuga y al 'pañuelito'. Todo valía con tal de pasárselo bien. «Tratamos de crear espacios educativos para la diversión y la convivencia», manifestó Jon Sustatxa, concejal de Empleo, Juventud y Deportes del Consistorio bilbaíno, mientras observaba cómo los monitores organizaban los grupos de juegos. Un total de siete colegios -los de Zurbaran, Zurbaranbarri, Pío Baroja, Txurdinaga, Pagasarribide, Elejabarri y Birginetxe- serán los encargados de acoger las actividades enmarcadas en las colonias de día durante todo el mes de julio y la primera quincena de agosto.
Las plazas de este verano se han adjudicado mediante sorteo y, según Sustatxa, «hay gente que se ha quedado fuera». Ya de cara al año que viene, el Ayuntamiento estudia «ampliar la oferta» para que todo el mundo tenga acceso a a las colonias de día. Los 1.250 niños se distribuirán en tres tandas de quince días cada una entre los siete colegios, además de los polideportivos municipales de Txurdinaga, Artxanda y Rekalde para las actividades de piscina.
«Salir por la tele»
Para que todo vaya sobre ruedas, los niños serán supervisados por 132 monitores con títulos de tiempo libre y homologados por el Gobierno vasco. Los precios se han distribuido en tres categorías: la matrícula tipo cuesta 95 euros, las familias numerosas pagarán 65 y las sin recursos -caso de la gente que percibe la renta básica- abonarán 15. Además, en esta edición se han ofertado 100 plazas más en euskera para cubrir la demanda existente.
Haizea tiene 6 años y lo que más le gusta de las colonias son los «juegos». Habla por los codos y avisa de que le gustaría «salir por la tele». Ve una cámara y allá va. Sandra se mete en la conversación para explicar lo que ha hecho hasta ahora. «Hemos jugado a las tortugas y luego al pañuelito. ¿A mí no me ha pillado nadie!», se felicita. La interrumpe Unai. «Yo ya he salido una vez en el periódico. Estaba en unos hinchables y me hicieron preguntas...». Pero sus compañeras ya no le escuchaban. Se fueron con la tele.










