
La directora de la biblioteca, Nieves Zaranco, la describió como un centro diseñado para dar respuesta a «todas las necesidades de la universidad» y destinado a convertirse en un referente para la enseñanza y la investigación. Con respecto a la obra del arquitecto navarro, Zaranco afirmó: «No es la esencia, ni lo más importante del proyecto, pero es un regalo disponer de un edificio así». La biblioteca estará orientada hacia el Guggenheim, tendrá diez plantas, cinco de ellas subterráneas, y contará con los últimos avances tecnológicos.
El patrocinio de este centro se inserta dentro de un convenio «con vocación de futuro», según Oraá. El rector de la Universidad de Deusto considera fundamental que «actores tan importantes del desarrollo económico y social» establezcan alianzas estratégicas. Saénz, antiguo alumno de la universidad al igual que el presidente del grupo, Emilio Botín, coincidió con él y destacó la importancia de la universidad «en un mundo en el que la principal arma competitiva es la educación».











