
Según las pesquisas policiales, al establecimiento, ubicado en la calle Zuberoa, acudían cada día medio centenar de consumidores para adquirir la droga. Cada venta de 'chaouen' -un tipo de hachís de calidad superior conocido por la zona de Marruecos donde se cultiva- duraba menos de un minuto, ya que la mayoría de los clientes no tomaban ninguna consumición. Prueba de ello es que en el momento en el que los agentes antidroga entraron en el bar sólo había cinco euros en la caja registradora, mientras que en sólo una hora habían obtenido 315 euros de las ventas de cannabis. En el registro se localizaron veinte envoltorios de hachís «en forma de bellota» y útiles para la manipulación de la droga. La operación, desarrollada el pasado martes, surgió a raíz de las quejas de vecinos.
Centro de operaciones
El tráfico de drogas a pequeña escala acaba de recibir también un golpe policial en Barakaldo. El pasado martes, la Ertzaintza desarticuló un foco de distribución de cocaína que utilizaba como tapadera un bar de la localidad. Tres vecinos de entre 26 y 45 años fueron detenidos en la operación acusados de un delito contra la salud pública. Los agentes se incautaron de tres bolsitas del estupefaciente, así como abundante material para su corte y preparación. No se trató de una redada improvisada. Hace ya tres meses que la Policía autónoma sospechaba que el local «era el centro de operaciones del grupo», según el Departamento vasco de Interior.










