
A pesar del visto bueno, el primer edil no tiene previsto volver a vestir la bata blanca como hiciera de forma habitual hace años. Al contrario, sostiene que lo que quiere es mantener una relación estrecha con la profesión de aquí en adelante. «No se trata de ganar dinero en la clínica que es de mi propiedad, porque ya gano sólo por tenerla, sino que la finalidad es mantener frescos mis conocimientos para cuando vuelva a vivir de mi profesión, como todos los dirigentes públicos tendremos que hacer algún día», justificó el primer edil.
No obstante Salvador Hierro, único concejal de Izquierda Unida, arremetió contra esa compatibilidad. A juicio del que hasta mayo fuera responsable del área local de Personal y Obras, cuando se ganan «nueve millones de pesetas al año, pocas personas necesitan otro trabajo».
Bodas gratis
Muguruza zanjó esta cuestión de manera tajante e instó a Hierro a dejar de lado las alusiones personales sobre otros concejales durante las sesiones plenarias.
Como nota curiosa, cabe señalar que el equipo de gobierno había previsto aprobar una remuneración de treinta euros por cada boda que se oficiara en el Consistorio. «Sería un sistema de turnos que implicaría también a los concejales. Un pequeño incentivo para ellos», argumentó Muguruza. Sin embargo, el interventor presentó un reparo a la idea, que tildó de «ilegal», por lo que el Ejecutivo local tuvo que retirar esa previsión de la relación de sueldos prevista. En cuanto a otros eventos habituales en el Ayuntamiento, la Corporación aprobó que los concejales perciban 100 euros brutos por cada pleno al que asistan y otros 85 más por las Juntas de Portavoces.
Integrar Mesas de Contratación y Comisiones Informativas también resulta más rentable desde ayer. Las primeras saldrán a 85 euros (15 más que la pasada legislatura) y las segundas a 70 euros (10 más).










