Al cabo de un tiempo, hizo creer a la timada que los papeles se habían convertido en copias exactas del billete legal, cuando en realidad había sustituido los papeles por dinero auténtico sin que ella se percatara de ello. Tras la demostración, propuso a la víctima repetir la operación, pero con una cantidad mayor, de 10.000 euros, a lo que accedió aportando la cantidad solicitada.
El siguiente paso del estafador fue explicar a la mujer que, dada la cantidad de billetes a 'convertir', había que esperar un día para obtener el resultado. La víctima volvió a 'picar' y el falso experimento fue llevado a cabo al día siguiente. En ese tiempo, los timadores cambiaron el paquete donde habían introducido el dinero por otro similar. Ellos se llevaron los billetes auténticos y dejaron a la víctima con el falso.
Pero los timadores dieron un paso más, al ver que la mujer no les había denunciado. Uno de ellos regresó al domicilio de la víctima días después y comprobó que ésta aún tenía el paquete, aunque ligeramente abierto. El estafador le aseguró que esta circunstancia podría haber comprometido el éxito del experimento, por lo que era necesario comprar nuevos productos químicos para completar el experimento. Para ello, le pidió 1.000 euros más y ella accedió una vez más.
Con posterioridad, el timador volvió a exigir a la víctima nuevas cantidades de dinero, aunque en esta ocasión la mujer se negó y denunció los hechos ante la Ertzaintza. Los agentes localizaron el miércoles a uno de los timadores y procedieron a su arresto y puesta a disposición judicial. La Policía autónoma continúa las investigaciones para localizar y detener al resto de la banda de estafadores.
A personas mayores
Esta modalidad de estafa, conocida con el nombre de 'wash-wash', se ha producido ya en varias ocasiones en el País Vasco. En junio del pasado año, dos personas fueron arrestadas en Bilbao por este mismo timo, después de que una de ellas llegara a estafar 150.000 euros a un vecino de Barakaldo.
Otros tres timadores fueron detenidos en marzo de 2006 por estafar a una persona 67.000 euros. Según explicó Interior, los delincuentes son normalmente ciudadanos de origen africano, que simulan amplios conocimientos químicos y dominio de las características de los billetes de curso legal. Habitualmente se centran en personas de cierta edad, a las que consiguen embaucar «con su facilidad de palabra».










