
El mandatario local asegura que Jordi Sevilla, hasta esta pasada semana ministro de Administraciones Públicas, le había trasladado su compromiso de reservar una partida económica para colaborar en la actuación. El problema es que, dado el escaso tiempo que lleva en el cargo, el nuevo equipo de gobierno carece de un diseño concreto de la futura instalación y, por tanto, tampoco existe un presupuesto definitivo.
Uno de los mayores obstáculos a los que se enfrenta la alcaldía puede ser, precisamente, la adquisición de un edificio que sigue en manos privadas. En cualquier caso, el regidor ya ha advertido a su propietaria, una constructora, de que ese solar sólo puede albergar un equipamiento público.
El proyecto, que estará elaborado «en unos meses», contempla garantizar la proyección de películas y la representación de obras teatrales con un salón de actos con capacidad para al menos 400 espectadores. Esta función compartirá espacio con un sala de exposiciones, aulas reservadas a talleres para jóvenes y mayores, un gimnasio e incluso una cafetería.
Reordenación municipal
La recuperación del antiguo cine será el primer paso para acometer la reordenación interna del Ayuntamiento. El primer edil adelanta que el nuevo centro cívico permitirá destinar a oficinas municipales el salón de actos del edificio Castaños, todavía sin rehabilitar tras el incendio que calcinó su interior hace casi seis años. «Juntaremos en este bloque todas las oficinas municipales y reservaremos la Casa Consistorial para los plenos y los despachos de los grupos», revela.
La colaboración del Ministerio de Administraciones Públicas, además, se podría extender a otras dos actuaciones municipales. Una de ellas es la rehabilitación integral de la residencia municipal, que demanda mejoras desde hace años. De hecho, su cubierta está siendo sustituida a causa de las numerosas goteras.
El último proyecto se centra en la informatización del Ayuntamiento. «Queremos reducir la burocracia interna y mejorar el servicio al vecino», asegura Marcos Merino. El objetivo es que los ciudadanos puedan solventar determinados trámites administrativos desde su ordenador personal. Dada la envergadura de las tres iniciativas, José Luis Marcos Merino estudia dividir en fases su ejecución para optar a subvenciones en varios ejercicios, «y no recibir una partida finalista que luego podría quedarse corta».










