Como nuestro rollo es el rock, el viernes, tras bajar del avión de Fuerteventura y sin siquiera pasar por casa, acudimos al Bilborock, donde ante cuatro gatos tocaron dos de los más estupendos y más sexies tríos del panorama español: Lula y Hermosos Vencidos. Abrieron la cita los castellonenses Lula, dos chicas y un miembro liderados por Patrizia y que a la nueva ola castellanoparlante le insuflan fogonazos de punk ramoniano que animan al más reticente. Con la solvencia escénica de Patrizia, ex Romeos, una especie de Chrissie Hynde ibérica (¿nos negamos a escribir peninsular!), Lula apostaron por la sexualidad explícita que las feministas del falso progreso censurarían de un plumazo a pesar de ser síntomas de libertad en boca de una mujer ('Zorra'), a veces les dolió el corazón por algún amor nostálgico que no llegó a buen puerto, y revelaron coquetería, guapura y actitud.
Luego explosionaron el Bilborock los santanderinos Hermosos Vencidos, otro trío, éste de dos guitarras y batería (en efecto, sin bajo). Espoleados por el exhibicionista romántico David de Llera, un vocalista crápula e hiperdinámico, los hermosotes descargaron testosterona, sudaron brillantina y rockearon con originales del calibre incontestable de 'En Madrid', 'Viejo pintor' o 'Pequeña Lola' y una profusión de versiones en las que cupieron Ramones, Calamaro, Jennifer Gentle o los Rolling Stones. Totales e infecciosos, oigan. No pocos les tienen manía y tildan de chulo a su cantante, pero ya saben que a la masa mediocre que nos rodea habría que quitarle la voz. ¿Y el voto? OK, vale, de acuerdo...