
El trágico accidente se registró a las 11.15 horas en el kilómetro 393,500 de la N-232, a su paso por Agoncillo, zona en la que la carretera quedó cortada hasta las 14 horas. Por causas desconocidas, ambos vehículos colisionaron de manera brutal y el joven de Sestao falleció casi en el acto. El fallecido fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Logroño para practicarle la autopsia.
Retenciones en la A-8
Tan sólo un cuarto de hora más tarde, ya en Vizcaya, el incendio de un camión en la A-8 obligó a cerrar la autopista a la altura de Muskiz sentido Bilbao, lo que ocasionó numerosas retenciones. El vehículo, que transportaba troncos, sufrió una avería que dio lugar a las llamas. Según datos facilitados por la Ertzaintza, poco después de las 12.00 horas, cuando las retenciones llegaban hasta la muga con Cantabria, se produjo una colisión por alcance de otro vehículo pesado con cinco turismos, sin que se registrasen víctimas. «El camión incendiado estaba a un kilómetro de donde estábamos nosotros parados y de repente, como en un accidente de película, un nuevo camión pasado de velocidad se ha hecho sitio tirando a todos los coches para los lados», relató Alex, uno de los afectados por la colisión. Otro de ellos, Jesús, lo explicaba así. «Estaba en el carril izquierdo cuando me ha alcanzado el camión, que venía por el derecho y me golpeó en el lateral. A mi altura se ha cruzado entre los dos carriles y ha alcanzado a otros dos coches desde atrás, cuando éstos hacían una maniobra para esquivarle. Esos coches han quedado destrozados», explicó. Según la Ertzaintza, las causas de este último accidente están aún por determinar.










