Aunque el acuerdo todavía no está cerrado -al parecer la decisión se tomará la próxima semana- hay «consenso» entre los grupos sobre la necesidad de que cada uno cuente con dos liberados «como mínimo». Los mayoritarios podrían conseguir más. De esta forma, los junteros quieren mejorar sus condiciones de trabajo, que al parecer son peores que en Álava y Guipúzcoa. También se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de aumentar las asignaciones económicas a los partidos, que reciben una cantidad fija -unos 3.000 euros al mes- además de otra que varía en función del número de apoderados.










