Precisa que el 1 de febrero de 2006 fueron siete las personas que recibieron estas misivas, en todos los casos con la exigencia de pagar 2.000 euros, y una más recibió la carta el día 3, en este caso por importe de 8.000 euros "en concepto de pago del impuesto revolucionario".
El ahora condenado fue detenido "momentos antes de recoger una bolsa" en la que "supuestamente se encontraba la cantidad exigida a uno de los perjudicados y que había sido depositada en el Parque Arrosadía" de Pamplona. El fallo precisa que estos hechos, "de conformidad con las partes", son constitutivos "de un delito continuado de amenazas condicionales" del que es autor E.U.A por haberlos realizado "material y directamente", sin que concurra circunstancia alguna que modifique su responsabilidad criminal.









