La asociación de vecinos, además, incorporó 900 firmas de apoyo para exigir a Bilbao Ría 2000 y al ente foral que la futura construcción viaria tenga un «impacto cero» para Olabeaga.
En sí, desde el barrio piden a la Diputación que modifique el proyecto y cubra por completo los carriles de vehículos en el entorno de la Cuesta de Olabeaga, tal y como el alcalde, Iñaki Azkuna, y el diputado general, José Luis Bilbao, «se comprometieron a realizar en una reunión con el vecindario el once de mayo de 2006».
Los vecinos pretenden evitar que «la contaminación acústica y la polución» que conlleva la obra repercutan en la zona, ya que un documento elaborado por la propia institución foral prevé que estos problemas aumenten significativamente en Olabeaga «cuando la infraestructura esté en marcha».
En lo que respecta al proyecto bajo el barrio de Santa Ana, que contempla un túnel de montaña, Olabeaga Bizirik asegura que supone una grave contaminación medioambiental para las personas que viven en las cercanías del mismo, por lo que solicitan su total cubrimiento, «para minimizar los problemas de ruido y polución que generará el paso de 40.000 vehículos diarios por esta zona».
Los escritos presentados por los representantes del barrio pretenden recordar a la Diputación que el trazado previsto para sustituir la actual entrada a Bilbao por Sabino Arana «no es compatible con el uso residencial que tiene la zona, donde se encuentra un edificio de vecinos, en el número catorce de la Cuesta de Olabeaga, y el Hospital de Basurto».
Según las alegaciones de los vecinos, los nuevos accesos a Bilbao por San Mamés son la única solución que han buscado las instituciones para resolver el problema de Sabino Arana y su entorno, pero están «lejos de acabar con el caos circulatorio que tiene este vial. Lo agravará» afirman.










