El proceso sufrió así un nuevo retraso y queda pendiente para próximas sesiones plenarias. El último capítulo de esta tramitación se remonta al pasado mes de mayo cuando el Ayuntamiento de Muxika aprobó de forma provisional la modificación de las Normas Subsidiarias sin recibir el visto bueno del Patronato.
Entonces, los servicios jurídicos de la consejería de Medio Ambiente del Gobierno vasco ya dejaron claro que podía darse «un vicio de nulidad» en la decisión municipal por no contar con el informe del órgano rector de la reserva. En el expediente también se instaba a la Administración muxikarra a que subsanara los defectos detectados en el proyecto que presentó en su día para poder informar de forma favorable sobre una modificación que permitirá a la maderera pasar a ocupar cerca de once hectáreas en lugar de las seis actuales.
Reordenar el expediente
Entre otros aspectos, se pedía una reordenación urgente de la documentación para que se solventaran las incompatibilidades detectadas entre el texto y las diferentes versiones de planos. El Patronato también dejaba claro que en ningún caso permitiría la invasión o afección de la zona de protección P4, y que era necesario delimitar una franja de seguridad dentro de los límites del suelo apto para urbanizar.
Además, requería al Consistorio que completara el estudio de impacto ambiental presentado «porque no permite concluir que las afecciones previsibles puedan ser asumibles o adecuadamente prevenidas o corregidas», y que tuviera en cuenta las consideraciones formuladas por los diferentes informes técnicos emitidos.
Desde Inama se valoró ayer esta situación como «un problema de las administraciones que esperamos se solucione lo antes posible», mientras que el comité de empresa se mostró «sorprendido» por lo acontecido y señaló que no emitirá ningún comunicado «hasta conocer los motivos reales de lo sucedido».









